Para conseguir perder peso de manera sana y sin obsesiones conviene recurrir a la ayuda de un experto que establezca unas pautas según los objetivos, necesidades y estilo de vida acorde a cada persona.

Al contrario de lo que piensan muchos, para conseguir perder peso y mantener a la vez el buen estado de la salud, lo más importante es centrarse en la alimentación, además del ejercicio físico, llevando una correcta ingesta de alimentos.

Aquellos que se han aventurado a seguir dietas que prometen pérdidas rápidas de peso, se han encontrado con problemas graves de salud o trastornos alimenticios, debido al desequilibrio de nutrientes y el desgaste muscular que provocan estas dietas. Lo ideal es seguir las pautas de un experto que nos ayude a perder peso de manera progresiva para que el cuerpo vaya asimilando el cambio y readaptándose.

Algunas de las claves a seguir durante un proceso de pérdida de peso son:

  • Masticar bien la comida -entre 20 y 30 veces antes de tragar- para que los alimentos lleguen al estómago ya trabajados. El estómago tarda varios minutos en avisar al cerebro que ya tiene suficiente comida dentro de él, por lo que comer de prisa nos hace comer más de lo necesario. Siempre es mejor masticar la suficiente cantidad de veces y hacerlo sin prisas.
  • Evitar los alimentos precocinados y fritos. La mejor elección es la de alimentos frescos, bajos en grasas y saludables.
  • Recurrir a las infusiones quema grasas y diuréticas naturales como por ejemplo el té rojo o té verde.

  • El desayuno debe ser energético, con alimentos que nos aporten calorías y energía para todo el día. Mientras que la cena debe ser ligera, puesto que durante las horas de sueño apenas se queman calorías.
  • Entre horas, la comida ideal es la fruta como por ejemplo la manzana que sacia y tiene pocas calorías.
  • Evitar los productos elaborados con harina como el pan, la pizza o la pasta.
  • Intentar comer alimentos que tengan mucha agua como las frutas o las verduras, ya que además de ser sanos nos ayudan a estar hidratados.

  • Las verduras de hoja verde, como las espinacas, las acelgas o la lechuga, tienen propiedades que las convierten en un alimento imprescindible en cualquier dieta. Son bajas en calorías y carbohidratos pero ricos en fibra, siendo una perfecta guarnición para acompañar cualquier tipo de comida.
  • El Salmón, la trucha y las sardinas son muy ricos en grasas saludables y proteínas. Cumplen con la combinación ideal para adelgazar, llenan mucho pero engordan poco. Por eso siempre que tengamos oportunidad, intentaremos agregar uno de estos alimentos a la comida o la cena.

  • La sopa porque cuanto más llene un alimento en proporción a su aporte calórico será mejor para adelgazar. El agua es lo único que no engorda, por este motivo, si añadimos una comida que tenga gran cantidad de agua como la sopa nos llenaremos más consumiendo pocas calorías.
  • La chia. Estas semillas son uno de los pilares básicos de la alimentación sana. Contienen Omega3 y fibra. Algunos de sus beneficios son que sacian y ayudan a combatir las enfermedades cardiovasculares.
  • Los frutos secos, aunque tienen muchas calorías, ellos son el snack perfecto de entre horas (no los frutos secos fritos). Pero solo deben consumirse un puñado de 4 o 5 de ellos y no más, ya que en grandes cantidades conseguiríamos el efecto contrario.

  • Beber mucha agua, si estas hidratado sentirás menos hambre. Muchas veces podemos confundir la sed con el hambre. Si no estás seguro de tener hambre, prueba primero a beber un buen vaso con agua y espera unos minutos. Si ya no tienes hambre es porque tu cuerpo necesitaba agua en lugar de comida. Además nuestro cuerpo es un 80% de agua, para que todos sus sistemas funcionen bien es imprescindible estar hidratado.
  • Quemar grasas con Yodo. La glándula tiroides necesita yodo para funcionar correctamente y ayudar a consumir las grasas del cuerpo. El yodo se encuentra en alimentos como la sal yodada, los pescados de mar y los mariscos, los champiñones, las espinacas o las zanahorias.

La hipótesis del equilibrio energético nos dice que engordamos porque comemos más de lo que gastamos, pero no es lo único que influye.

Cada alimento pasa por diferentes procesos metabólicos en el cuerpo y tienen efectos muy diferentes en la sensación de hambre, las hormonas y en cuantas calorías quemamos. Por eso debemos intentar evitar los alimentos que tienen un alto porcentaje calórico, también los que contengan grasas no saludables.

En cuanto al ejercicio, conviene realizar aquellos que aceleren el metabolismo para perder peso rápida y sanamente. Caminar, pasear, nadar o realizar ejercicio funcional personalizado con la ayuda de un entrenador son algunas de las opciones más recomendables para conseguir el objetivo deseado.

Por ejemplo, unos 30 minutos de caminata o trote diarios sin detenerse suele ser un complemento ideal a la buena alimentación, es por eso que la actividad física ayuda a acelerar el metabolismo siendo los resultados más efectivos a la vez que mejoramos el sistema circulatorio, pulmonar y musculo esquelético.